Ya sea porque estás en un tratamiento o los realizas de manera preventiva, muchas personas necesitan realizar ejercicios de piso pélvico regularmente, pero también existe información incorrecta (sobre todo en internet) y muchas mujeres no saben si están realizando los ejercicios bien o no.

Aquí te dejo algunos consejos sobre lo que no debes realizar al momento de trabajar tu piso pélvico. Recuerda siempre asesorarte y evaluarte con una kinesióloga especialista en el área.

Cortar el chorrito de orina cada vez que vas al baño.

Esta técnica, puede ayudarte a aprender a localizar tus músculos cuando recién estás comenzando a aprender los ejercicios y te cuesta un poco, pero cortar el chorrito de pipí de manera rutinaria puede traer más consecuencias que beneficios.

En palabras simples, si lo realizas a menudo, lo que vas a lograr es que tu cuerpo se acostumbre a esta acción y cada vez que vayas al baño, se interrumpa el flujo de micción, lo hagas de manera voluntaria o no. Esto puede traer consecuencias como sensación de vaciamiento incompleto e incluso, infecciones urinarias.

Contraer y relajar tus músculos rápidamente muchas veces al día.

Realizar contracciones rápidas de la musculatura es un buen ejercicio, pero la musculatura necesita relajarse completamente antes de realizar otra repetición. Saltarse ese paso, puede causar que tu piso pélvico se vuelva más tenso e incluso, doloroso.

Por otra parte, restringes el flujo sanguíneo de la musculatura, lo que causa fatiga temprana y no puedas realizar el ejercicio de manera correcta.

Hacer cientos de repeticiones en el día no se recomienda y puede provocar que duela la musculatura. Es necesario que te evalúes con una kinesióloga de piso pélvico, para ver la cantidad de ejercicio que es necesaria para ti.

Recostarse en el suelo, levantar y bajar la pelvis.

Este ejercicio, conocido como “puente”, no es un ejercicio para los músculos del piso pélvico, a menos que voluntariamente estés contrayendo la musculatura pelviana durante el ejercicio. Pero si googleas “ejercicios de piso pélvico” es la imagen que más se repite en las búsquedas.

Este ejercicio es excelente para la movilidad pélvica y lumbar, incluso para la musculatura abdominal, pero nunca será específico para trabajar piso pélvico.

Apretar tus glúteos

Si al realizar los ejercicios de piso pélvico, sientes que te mueves un poco o incluso que te levantas (sobretodo si estás sentada) estás realizando de manera incorrecta la contracción. Apretar los glúteos no es una manera efectiva para trabajar tu piso pélvico.

Lamentablemente, en internet circula información y productos como este, que dice ser para “piso pélvico”, pero la verdad, es solo publicidad engañosa.

¿qué?

Concéntrate en sentir una sensación de “cierre y elevación” interna cuando contraigas tu musculatura.

Apretar y juntar tus piernas.

Este movimiento, es muy común realizarlo casi de manera refleja, cuando nos urge ir al baño y tenemos la necesidad de aguantar las ganas. Pero solo demuestra, que tu piso pélvico no está cumpliendo la función que debería.

Juntar las piernas puede significar que estás trabajando con tus muslos y aductores (musculatura que va por la parte interna), en vez de contraer tu piso pélvico.

Generalmente, cuando la musculatura pelviana está cansada o débil, es común que intentemos compensar con la contracción de las piernas. Si esto te pasa muy a menudo y no logras focalizarte en tu piso pélvico, consulta con tu kinesióloga especialista.

Aguantar la respiración durante los ejercicios

Cuando recién comienzas con los ejercicios, requieres de muchísima concentración y sin que te des cuenta, puede que incluso aguantes la respiración.

Intenta realizar contracciones cortas al principio, para que te enfoques bien en cada ejercicio y no además, de mantener la respiración.

A medida que vayas practicando más, podrás mantener la respiración y realizar los ejercicios. Esto puede demorar semanas o incluso meses, pero todo debe ser siempre supervisado y guiado por un profesional.

Apretar tu musculatura abdominal

Si bien, la musculatura abdominal y de piso pélvico pueden trabajar sinérgicamente, no deberías sentir que estás realizando la fuerza con tu abdomen en vez de con tu piso pélvico.

Para evitar realizar los ejercicios con otra musculatura, cerciórate de aprender bien la técnica y las sensaciones, para posteriormente avanzar y agregar otra musculatura.

Recuerda que siempre ante la duda o si te es muy difícil localizar tu piso pélvico, puedes escribirme y solicitar una evaluación.

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